El Tango y la Relación de Pareja: Humildad

En esta entrega de nuestra serie el tango y la relación de pareja, hablamos de la humildad al bailar en milongas y al aprender a bailar en clases de tango.

Según la Real Academia Española la humildad es la virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento. Llevado al baile en milongas y al aprendizaje del tango en clases, la humildad no es mas que aceptar tus errores, equivocaciones y limitaciones para trabajar en ellos.

Para que tu tango crezca y mejore debes primero conocer y aceptar tus debilidades, el conocimiento es la clave fundamental para el aprendizaje y la humildad es esa virtud que nos permite el reconocimiento ante la crítica. Es una causa frecuente de disputas entre parejas de tango principiantes e incluso parejas profesionales el no aceptar críticas, el negarse a recibir el feedback del otro, el creerse mejor bailarín que el resto. Normalmente esa actitud en el tango y en el baile es un reflejo de tu gestión de las críticas en tu vida, de tu reacción cuando alguien señala algún aspecto que debas mejorar en ti o alguna debilidad: ¿cuántas veces te has negado a escuchar una sugerencia de tu pareja solo porque piensas que tú sabes mucho más? Debes recordar que aquel que cree saberlo todo se pierde de la maravillosa experiencia de la crítica y la mejora continua, y tanto en la vida como en el baile la evolución es fundamental.

Otro aspecto interesante de analizar es la manera de reaccionar cuando los pasos en clases de tango no salen bien, generalmente en mi experiencia sé que cuando algún paso no sale bien o cuando algo en el aprendizaje no está funcionando es muy común mirar los defectos en el otro, es muy común escuchar y decir frases como «él no pone atención», «ella no me sigue», «ella no hace lo que yo le indico», «él no marca bien». Durante el proceso de aprendizaje del tango primero debes mirarte a ti mismo, mirar las cosas que estás haciendo bien y las que estás haciendo mal y en general el resultado es sorprendente y es que tu pareja comenzará a realizar automáticamente el mismo proceso porque has roto el inicio de la cadena acción reacción que se produce con los señalamientos. Para mejorar tu tango, tu vida y tu relación de pareja es conveniente preguntarse: ¿cuál ha sido mi aporte para que el paso no salga?, ¿qué incomodidades estoy generando en mi pareja?, ¿cómo puedo mejorar?, ¿por qué pierdo mi balance?; esas mismas preguntas fuera del contexto del tango te ayudarán a crecer y a cocinar mejores relaciones en tu vida.

Recuerda que para cambiar el mundo debes primero cambiar tú mismo y que en el tango y en las milongas es exactamente igual: escucha, analiza, conócete, obra, mejora y crece.

Hasta la próxima tanda !