El Tango y la Relación de Pareja: El Carácter

En la primera parte de nuestra serie el tango y la relación de pareja hemos indicado que en cada persona al bailar tango se comienzan a establecer una serie de relaciones físicas y psíquicas que influencian el baile y se relacionan muy cercanamente con conceptos psicológicos y aspectos intrínsecos de la personalidad que pueden ser, y de hecho son, una muestra de como llevamos en nuestra vida las relaciones de pareja. También realizamos un vuelo muy superficial sobre algunos conceptos psicológicos y aspectos de personalidad que influyen en el baile.

En esta segunda entrega de nuestra serie el tango y la relación de pareja detallaremos mas el tema del carácter de una persona y como influye en su estilo de baile.

«Tu tango será tal y como es tu vida»

Ni mas ni menos, el proceso de aprendizaje del tango no se trata solo de pasos y figuras, el carácter y la actitud de la persona ante la vida se están presentando continuamente en tu baile e identificarlos y tratarlos pueden ser la clave para mejorar de forma rápida, evolucionar en el baile y ser mas felices en la vida. No hay mejor forma de describir esto que con unos cuatro ejemplos muy comunes en la enseñanza del tango:

Ejemplo 1: el seguidor al tomar clases de tango se adelanta al movimiento, realiza movimientos antes que el marcador se los indique y comúnmente se observa que baila sol@. En este caso generalmente al preguntarle a la persona como lleva su vida o al observar y charlar con la persona se observa un carácter impulsivo y ansioso, generalmente este tipo de personas lleva un ritmo de vida muy acelerado e independiente y les incomoda esperar por algo o alguien.

Ejemplo 2: el seguidor en la clase de tango no realiza los movimientos, exige mas al marcador para que realice la marca con mayor énfasis. Este es el caso contrario al anterior y se trata de personas que llevan la vida de una forma excesivamente pasiva, que generalmente presentan dificultades e inseguridades a la hora de expresar su opinión y requieren siempre un «empuje » adicional para dar el siguiente paso.

Ejemplo 3: el marcador no marca el movimiento. En este caso, y una vez corroborado que el marcador tiene técnica y ha comprendido el ejercicio, se trata generalmente de personas que tienen problemas de liderazgo y de confianza en si mismos, también se da el caso de personas muy tímidas o que les cuesta acercarse al sexo opuesto.

Ejemplo 4: el marcador realiza marcas tan fuertes que maltrata al seguidor. En este caso tratamos generalmente de personas soberbias, de carácter impositivo  y que les incomoda que otros tengan puntos de vista distintos al suyo, inclusive podremos observar personas que manejan sus relaciones de vida con base en la imposición y la exigencia.

Para estos cuatro casos el profesor de tango debe ser más que profesor, debe observar y ser muy detallista para poder personalizar la enseñanza de acuerdo a las características propias del carácter de cada alumno, esto es, trabajar no solo la técnica y los pasos sino también la psique, la relajación, la respiración y la confianza para que el proceso de enseñanza sea útil no solo para el baile sino para mejorar la vida de la persona.

En la próxima entrega seguiremos detallando otro de los aspectos de la personalidad que se expresan en el baile de tango: la humildad.

Hasta entonces !