Como bailar tango. El que menos baila es el que más te enseña

Como bailar tango

Como bailar tango

En mi experiencia impartiendo clases de tango me he dado cuenta de que usualmente los alumnos que quieren aprender como bailar tango son extremadamente exigentes con su pareja de baile, es muy común tratar de buscar en la pareja la culpa de las deficiencias en la técnica y en el baile, es común escuchar expresiones como “profesor indíquele a él como marcar bien” o “profesor ella no me sabe seguir bien”, he llegado a darme cuenta que usualmente cuando algo falla en una pareja al bailar la culpa es compartida.

¡Qué bien se siente culpar al otro!

Tanto en el tango como en la vida el culpar a otros por nuestras propias deficiencias es un comportamiento completamente humano, el que quiere aprender como bailar tango generalmente busca los defectos de la otra persona y muy poco tiempo dedica a evaluar su comportamiento y evolución en clases. Al señalar los defectos de otros y no realizar una autoevaluación de lo sucedido, la persona se pierde de la mayor parte del crecimiento y la evolución de su baile y comienza un camino de ceguera ante sus propias debilidades.

Es fácil bailar tango con quien sabe bailar tango

La mayoría de las veces los señalamientos entre personas que quieren aprender como bailar tango se potencian con frases como: “es que con el profesor si me sale el paso” o “yo bailo en la milonga con una chica con la que todo me sale”, y es que bailar con quien sabe bailar es muy fácil. Usualmente bailar con una persona que tiene mucha experiencia y mucha técnica resulta sencillo ya que la mayor experiencia y técnica de esa persona compensa los defectos del alumno y por eso el baile se le hace muy fácil y poco complejo a la persona que está aprendiendo como bailar tango. Habría que preguntar a la persona con más experiencia su percepción sobre el baile y todas las compensaciones que ha tenido que realizar para poder bailar tango a gusto con el principiante.

Para un estudiante o principiante, bailar con quien sabe bailar es como mirarse siempre a un espejo que refleje lo mejor de si, sin que se noten las cicatrices o los detalles reales de su rostro, bailar con parejas del mismo nivel o incluso de niveles inferiores es, por el contrario, mirar un espejo que refleja e incrementa los defectos, un espejo en el cual el alumno podrá darse cuenta y corregir todas sus deficiencias y ello permitirá una mejor y más rápida evolución en el tango.

La vida es como el tango

En la vida, en el día a día ¿cuántas veces las personas eligen escuchar solo a aquel que les felicita por sus acciones? ¿Cuántas reprimendas has propinado a tus hijos cuando ellos te muestran tus defectos? Que incómodo es que alguna persona muestre o haga evidente los defectos de otra, en principio parece un acto deplorable y desleal, pero, si se aprende de esos defectos y se trabaja para mejorar como persona, ese acto de sinceridad entre seres humanos vale la pena porque se usa para el crecimiento y no para la destrucción.

Es cierto que una persona debe tener mucha paciencia y tolerancia para soportar la revelación de sus defectos, y sobre todo debe tener mucha inteligencia emocional para saber trabajar en el crecimiento personal  a partir de la revelación de sus defectos, no es en vano que muchos de los grandes gurús de la psicología moderna sostienen que en las relaciones sentimentales es la pareja la que funciona como un espejo en el cual se reflejan los defectos y las necesidades de una persona, y es por eso que es tan difícil mantener relaciones de pareja sanas ya que a nadie le gusta mirarse en un espejo que refleja y aumenta sus defectos.

Aprender como bailar tango es una terapia

El momento de la clase de tango es ideal para practicar y mejorar la tolerancia, la paciencia y la inteligencia emocional. Cuando las cosas no funcionan bailando tango es conveniente que el alumno piense en cual es el ingrediente que él está colocando para que el baile no funcione, observando a su pareja como ese espejo que está maximizando sus  propias deficiencias y las está haciendo evidentes al momento del aprendizaje. Pensando en la pareja como esa especie de “espejo del crecimiento” el alumno mejorará su técnica de forma más efectiva y rápida y agradecerá a su pareja por su ayuda en el crecimiento de su tango, los reproches quedarán en el olvido y se construirá una mejor relación entre las personas que están aprendiendo como bailar tango.

Si eres capaz de lograr esa armonía en la clase de tango con tu pareja de baile, ¿Qué tanto crees que podrás lograr en tu relación de pareja? Te invito a descubrirlo ya que el límite será la felicidad plena.

Hasta la próxima tanda !!!

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