Bailar Tango: el respeto

Clases de tango en quito. Pareja bailando tango en Quito

Bailar tango y respetar

Es una linda noche para bailar tango, la cortina acaba de terminar y comienza un tango de los que has esperado toda la noche, las miradas se cruzan, con un sutil gesto ambos aceptan bailar porque así lo sienten y lo desean, se acercan, se encuentran en la pista y todavía mirándose a los ojos se sonríen, se abrazan, suspiran, los corazones comienzan a latir más fuerte, juntos se disponen a iniciar un bello viaje de conexión en el baile y sentimientos, de complicidad, de intimidad…. Y de pronto…. Zaz!!! Otra pareja los tropieza, una disculpa y toda la magia se acaba. Quizás te suene muy familiar esta escena ya que es muy recurrente en las milongas en el mundo. No importa el nivel de baile, no importa cuántos años de experiencia tengas, no importa si eres el rey de esa milonga o de esa noche, hay algo que debe estar por encima de todo: El respeto.

Respetar no es solo seguir un código porque alguien lo escribió o porque así te lo enseñaron en clases, al bailar tango el respeto consiste en permitir el fluir de las sensaciones y las experiencias de cada una de las parejas que te acompañan en la pista. El respeto al bailar tango no se refiere solamente al comportamiento de la persona dentro de la pista, también el comportamiento de la persona fuera de la pista contribuye y altera en forma positiva o negativa el ambiente de la milonga. Un ejemplo de ello son aquellas personas que al quedarse sentadas en una tanda comienzan a criticar destructivamente a todas las personas que sí pudieron salir a bailar tango, o la típica persona que descarga su frustración de no bailar, con la selección musical de la noche o con el DJ; todas estas actitudes hacen que el ambiente de la milonga se perturbe y fluyan sensaciones y sentimientos negativos y destructivos.

Al bailar tango, en la pista existen también las parejas que hacen del baile un maratón, una carrera por adelantar a la mayor cantidad de parejas, estas personas terminan atropellando y hasta humillando al resto de los milongueros con su actitud egocéntrica y falta de humildad.

Tu manera de bailar tango es un reflejo de tu actitud de vida

Al bailar tango o participar en la milonga tu actitud es una fiel representación de tu forma de ser en la vida ¿Cuántas veces no has atropellado a personas para obtener lo que quieres? ¿En cuántas oportunidades te has molestado por no tener el protagonismo y realizas críticas destructivas? ¿A cuántas personas has humillado por saberte más rápido o con mejores condiciones?

No se trata de ser perfecto o de buscar la perfección, todos, absolutamente todos hemos cometido alguno o todos los errores que he mencionado antes y consciente o inconscientemente los seguimos cometiendo de vez en cuando al bailar tango y en la vida. El tango, además de ser una linda pasión, es un espejo que muestra lo mejor y lo peor de ti, la manera de aprovechar ese espejo es tomar conciencia del comportamiento propio, analizar y encontrar las causas de ese comportamiento para luego trabajar en el crecimiento personal.

No eres tú, soy yo

En este punto quizás estés pensando en todas aquellas personas que te han tropezado al bailar tango, en todos los momentos que te han arruinado y en todos esos cambios de ánimo que se han manifestado en ti luego de una u otra situación incómoda. El objetivo de este artículo no es que te recuerdes y señales a aquellos que no te han respetado al bailar tango o que no respetan las milongas y sus códigos, el objetivo de este artículo es que recuerdes las oportunidades en las que tu actitud ha cambiado la magia del bailar tango, los momentos en que has interrumpido la conexión de otras personas y los instantes en que has realizado algún comentario despectivo o destructivo hacia otra persona. Un ambiente de respeto al bailar tango comienza con tu propio aporte, tú no puedes controlar lo que los demás hacen o cómo se comportan, lo único que puedes controlar es lo que tú haces y tu manera de comportarte. Imagina que la milonga es un plato muy especial que se elabora a partir de los ingredientes que aporta cada uno de los asistentes al evento, si cada uno de los asistentes aporta su ingrediente de mayor calidad, el resultado será una obra maestra; si cada asistente aporta su peor ingrediente, el resultado será desastroso. Ahora que lo sabes ¿Qué ingrediente eliges aportar? Para ilustrar un poco más lo anterior te recomiendo leer un cuento de Jorge Bucay incluido en su libro “Dejame que te cuente”, se titula: “Por una jarra de vino”, este cuento cambió mi forma de percibir el mundo, mi vida, mi trabajo y mi forma de bailar tango.

Si quieres bailar tango en un ambiente de cordialidad y respeto, debes aportar tu mejor ingrediente, ser cordial y respetar al resto, esa es la única forma en que tú puedes ayudar a crear un ambiente lindo para bailar tango y que todos puedan disfrutar de la milonga y de la conexión en el tango.

Finalmente, a partir de bailar tango: ¡la paz mundial!

Dice un proverbio oriental:

“Por fallar el clavo, se perdió la herradura…

… por fallar la herradura se perdió el caballo…

… por perder el caballo no llegó el mensaje…

… por no llegar el mensaje se perdió la guerra.”

Las acciones más pequeñas pueden desencadenar eventos colaterales con efectos de grandes proporciones, tanto en la vida como al bailar tango tú decides tus aportes, si quieres crear un ambiente lindo para bailar tango, aporta tu mejor sonrisa, tu respeto, tu mejor palabra de aliento. Ya existe una tendencia en algunas personas, y es que han decidido trabajar desde la conciencia de sus actos y realizar su mejor aporte, de ti depende unirte a este renacer de conciencia o continuar en las tinieblas, al bailar tango puedes comenzar este renacer y trasladarlo a tu vida. Si todos los seres humanos renacemos desde la conciencia y nos concentramos en aportar lo mejor de cada uno, el resultado será: la paz mundial.

Hasta la próxima tanda !!!

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