Bailando tango: la aceptación

Aceptación bailando tango. Chica que acepta bailar. Aprender tango

Bailando tango muchas veces quieres mostrar figuras o secuencias que has visto en vídeos y presentaciones de grandes bailarines, bailas abrazada(o) a tu pareja y comienzas un despliegue de intentos por realizar todo aquello que has visto, lo que te gusta hacer, ese adorno especial que viste que realizan los campeones o los maestros. En muchas ocasiones los intentos por realizar las figuras te llevan a un estado de desconexión y de frustración por no poder hacer todo aquello que se desea hacer.

Los grandes bailarines dedican muchas horas de su vida a practicar cada movimiento y cada paso, son grandes maestros que han dedicado gran parte de su vida a perfeccionar el baile. Es muy ingenuo pensar que ese paso o secuencia que ves en los vídeos lo vas a reproducir en la milonga con la primera persona con la que bailes y además que lo vas a repetir con cada persona que bailes y siempre va a salir perfecto. Pero entonces si todos sabemos o intuimos que se necesita mucho tiempo y práctica para la perfecta ejecución de algunas secuencias o pasos, ¿por qué seguimos intentándolo una y otra vez en la milonga con cada pareja con la que bailamos?

La aceptación bailando tango

Un gran problema, no solo bailando tango, sino en la vida es que nos cuesta aceptar lo que somos y lo que son las personas que están a nuestro alrededor. Continuamente vamos pretendiendo ser alguien más o pretendiendo que la persona que nos acompaña no sea quien es, sino que sea aquel ideal que nuestra mente ha creado. Bailando tango pasa algo similar y es que parte de la conexión consiste en que a través del abrazo y los movimientos conozcas a tu pareja de baile y sepas que es lo máximo que puede dar esa persona, llevar a una persona al máximo de sus capacidades sin que se sienta incomodo(a) y teniendo en cuenta que la conexión y la intimidad está por encima de cualquier deseo de realizar una secuencia.

Cuando no te aceptas tal y como eres y/o no aceptas a tu pareja tal y como es, pretendes bailar con una esencia distinta a la tuya, dejas de disfrutar el baile en el momento presente y las tensiones se apoderan de tu cuerpo, la mente toma el control, las sensaciones paran de fluir y el disfrute se desvanece. La rendición bailando tango consiste en la aceptación del momento presente tal y como es, no de la forma en que querías que fuera o de la forma en que quieres que sea, tu momento presente es único y aceptarlo así te liberará de tensiones y permitirá mostrar tú mejor yo bajo esas circunstancias. Bailar tango en el momento presente implica aceptar tú nivel de baile, tú equilibrio físico y emocional, tú seguridad, el nivel de baile de tu pareja, su equilibrio físico y emocional, su seguridad y la confianza que se genera entre ambos en ese preciso momento.

La rendición no implica dejar de esforzarse y trabajar por un mejoramiento continuo de tu baile, cuando hablo de rendición siempre hablo del momento presente, bailando tango en una milonga es un momento presente distinto al momento de clases o de prácticas. El momento para aprender, mejorar, ensayar secuencias, pasos y técnica es el de clases y prácticas; es un momento presente distinto al de la milonga que debe reservarse para el encuentro y el disfrute. Es muy común ver en algunas personas una completa disfuncionalidad de los momentos presente de clases y milongas, es así como podrás ver personas que en clases buscan encuentro, conexión y disfrute y hacen caso omiso a las indicaciones de los profesores y luego observas a esas mismas personas tratando de practicar el paso de clase en las milongas e incluso dar indicaciones a la pareja de la forma en que debe ser ejecutado el paso.

¿Y en la vida?

En la vida la aceptación es liberación, cuando te aceptas tal y como eres, con tus virtudes, tus defectos y tus limitaciones, ya no existirá la presión de la demostración, vamos continuamente tratando de demostrar lo que la sociedad nos presiona a demostrar. La aceptación y la rendición a lo que eres te libera de la tensión y el stress que supone pretender ser algo que no eres, a la vez la rendición a lo que eres te permite mostrar lo mejor de ti y que se te valore adecuadamente por tú esencia y no por tú apariencia.

Al igual que al bailar tango, la rendición no implica dejar de luchar o dejar de mejorar, la rendición es aceptar el presente, estar activo en tú yo de ahora, estar en este momento, hay momentos para crecer personalmente, profesionalmente, en familia o en pareja, hay momentos para todo y para todos y lo más importante es vivir cada momento a tope y sin desperdicios, sin pensar en lo que fue o en lo que hubiese podido ser. En la vida solo existe el presente, el pasado fue un presente y el futuro es una perspectiva de presente, pasado y futuro ya no existen, sólo existe el ahora, solo existe lo que eres hoy y aceptarlo así te ayudará a darte el justo valor, tu autoestima mejorará y te sentirás libre.

La aceptación y la rendición al momento presente es también el pilar de las relaciones de pareja, cuando en la pareja existe una mutua aceptación de la esencia de cada uno, se crea un ambiente de paz y armonía especial, un ambiente en donde ambos saben que están juntos por la mutua y continua elección y no por necesidades o apegos. En la pareja la aceptación de lo que es también puede llevar a la disolución de la pareja ya que aceptas y reconoces la esencia de la otra persona pero puede ser que esa esencia ya no sea tan atractiva como parecía al principio, en ese caso vale la pena meditar en tu elección y en lo que te atrae de la persona y el tipo de personas que atraes a tu vida, en todo caso el proceso de separación lo realizarás de forma pacífica y armoniosa porque sabrás que estás tomando una decisión que favorece tu felicidad y la de la otra persona.

Bailando tango en la milonga

Baila y acepta a tu pareja de turno, acepta tus limitaciones y las de tu pareja, acepta el momento presente y disfrútalo a tope, acepta las condiciones del entorno en el que bailas y las limitaciones o libertades de ese entorno, ríndete al momento presente y te sentirás libre de presión y tensión. Utiliza el espacio de la milonga como un espacio social de encuentro y disfrute en el que no vale tanto lo que puedas demostrar en pista sino la profundidad de la conexión con cada pareja con la que te toque bailar, llévalo(a) a mostrar lo mejor de sí mismo(a) y acéptalo(a) tal y como es porque de alguna u otra forma todos somos seres maravillosos y diferentes, encuentra el disfrute en la diversidad y trata de entender el momento de cada persona con la que bailes porque cada persona es un mundo y cada mundo es maravilloso.

Hasta la próxima tanda !!!

Imagen tomada del perfil Axis Anima de Flickr bajo la licencia creative commons